jueves, 2 de diciembre de 2010

Vaya uno a saber por qué uno escribe o deja de escribir. Hace meses que a esta criatura no le salen las palabras, no sé si será algo que perdió o algo que ganó... es extraño. Pareciera como si la vida se negara a darle musas o como si esas musas se negasen a quedar en un papel. Eso le pasa. Sus musas están pero no quieren quedarse quietas, ni estáticas prefieren el vuelvo pasajero, efímero.
El otro día leía a Marguerite Duras y ella decía que un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir también es no hablar. Es callarse. Es aullar sin ruido. Si bien lejos está de mí considerarme “escritora”, creo que últimamente me identifico con esa sensación de no hablar, de callarme, de aullar sin ruido… En fin... pese a no escribir, esta criatura no quiere cerrar su espacio, al menos no por ahora… quizás sea verdad y “la escritura llega como el viento, está desnuda, es la tinta, es lo escrito, y pasa como nada pasa en la vida, nada, excepto eso, la vida”. Ojalá así sea…

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Criatura hace cuanto no escribias!!! vos y tus textossssss! bello todo!
Espero verte pronto!
Lean

Galán de Barrio dijo...

paula! tanto tiempo... espero que estas fiestas renazcan tus musas! ja, felicidades, brindo por las letras, que , ¿qué haríamos sin ellas?

besos!

Anónimo dijo...

Felices fiestas criatura hermosaa!
L.