martes, 9 de junio de 2009

La película de la vida


A veces nos quedamos sin señal.
Nos cortan la película en la mitad de la historia o lo que es peor cuando hacía dos minutos que había empezado. Sí, y encima seguramente el tiempo fue suficiente como para que nos enganchemos con la trama.
Y ahí estamos nosotros, tratando de reconectar la imagen.
A veces nos quedamos sentados sin hacer nada,
nos tiramos en el sillón con un buen chocolate esperando que la imagen se restablezca sola o nos acurrucamos bajo las sábanas hasta que finalmente se disponga a volver y sino vuelve... por algo será, no?
Tal vez porque no teníamos que verla,
o quizás porque no era el momento indicado. El tiempo justo. Vaya uno a saber.
A veces es nuestra película favorita la que se interrumpe.
La que vimos más de una vez pero no nos cansamos de hacerlo.
La que vemos aunque sabemos cómo empieza y cómo termina.
La que esperamos la escena que nos hace reír y lloramos como la primera vez en esa parte que nos eriza la piel como aquel primer día.
A veces la película es de terror
Otras es una comedia.
O por qué no un drama, si la vida misma muchas veces lo es.
No sé... a mí siempre me gustaron las películas tristes.
Creo que las lágrimas me llenan más que la risa...
Sin embargo, hay algunas películas que no se repiten.
Que son únicas e irrepetibles.
Que no admiten segundas partes.
Son las que no van a volver a pasar la semana que viene ni el mes que viene.
Las que no conseguís en el video porque no las editaron.
Las que se reservan sólo para unos pocos.
Son películas que no te querés perder.
Las que nunca te vas a cansar de halagar.
Esas son las que esconden las mejores historias y seguro son las de más bajo presupuesto.
Las que quedan en nuestra memoria con el correr del tiempo porque supieron enamorarnos como pocas.
... Las que nunca miro son las películas que no me dicen nada.
Las que no me llegan y como diría China si no te llega... no te llega.
En esas siempre me quedo dormida.
Ah, casi me olvidaba las películas en las que sufro con las locuras de sus protagonistas, generalmente lo que más amo son sus argumentos. La incertidumbre que genera cada escena.
Son esos conflictos que te encantan y que todos juntos hacen una saga increíble.
Aquellos héroes o antihéroes que aprendés a disfrutar pese a sus consecuencias.
Son personajes que se comen la película por su encanto o su locura.
Y sí, vamos! no nos engañemos, muchas veces amamos al malo de la historia.
Nos enamoramos del cínico de la película.
Del más jodido.
Ese que es mejor perder que encontrar.
En fin, me quedé sin señal...
Me cortaron la película cuando la historia apenas comenzaba y me parece que era de esas que no vas a poder ver la semana que viene. De esas que te enamoran...
Y bue... acá estoy tratando de reconectar la imagen y sino puedo me quedaré acurrucada debajo de las sábanas esperando que la señal se restablezca sola cuando realmente lo desee... espero que pronto.

17 comentarios:

Zimbon dijo...

Que buena analogía!!!

Y muy bien llevado el relato...me encantó!

Espero la señal sea restablecida rápido! Vale recurrir a las antenitas, je!


Besos!
Y buena semana para vos también!

VALENTIN dijo...

Y AVECES NECESITAMOS UN BUEN CINEMATOGRAFO PARA PROYECTAR NUESTRA PELICULA, NUESTRO MEJOR FILM, DE SEGURO QUE EL MIO SERIA A BLANCO Y NEGRO ...
ME HA ENCANTADO ESTE POST DONDE REFLEJAS MUCHO DE LA COMPLEJIDAD HUMANA QUE MENCIONO A CADA RATO EN MI ESPACIO!!!
UN ABRAZO!!!

Gabiprog dijo...

Una de las cosas más importantes en las desconexiones es el reencuentro con las imágenes, sin interferencias...

Un beso.

Agua dijo...

Aveces nos encantaría poder tener la pelicula en nuestras manos para reemitirla una y mil veces...verdad? quizas, precisamente porque se quedo a medias la idealizamos, quizas alomejor el final no nos hubiera gustado...o si? nunca lo sabremos. Un texto estupendo! besos!

Cloe dijo...

Lo importante es que somos el actor principal

Herman dijo...

Muy cierto, y nos pasa seguido, a veces cuando no queremos que ocurra,pero pasa... inclusive muchas veces nos pasa en la mejor escena que no queremos perdernos, y cuando la enganchamos nos encontramos con el final, que para desgracia quiza no sea el que esperabamos.

Muy linda la manera de mostrar esa realidad a traves de la interferncia que puede surgir.

Te amo herman.
Besos.

Edu dijo...

Mucha película en blanco y negro en mi vida.

Beso

Galán de Barrio dijo...

Hermoso metafórico parangón entre el guión previamente estipulado y el improvisado o no tanto.

Creo que la conclusión podría ser: si te cortan la película, hacé la tuya

Besos de película

María dijo...

que todos tenemos a un guinista, director de cine dentro nuestro. A veces, elige los pritagonistas indicados, a veces no. A veces, escribe comedias, otras dramas.
A veces, películas de suspenso, otras de acción. El problema es que nunca, podemos rebobinarlas para poder verlas una y otra vez, tal cual fueron.

Literato dijo...

Es parte de la vida. Los cortes de señal son elementos que dispone la vida para decirnos que a pesar de todo a ella hay que vivirla.

Así como la señal de un televisor vuelve, también vuelven los viejos tiempos. Claro, a veces ocurren casos extraordinarios en donde no hay retorno.

Saludos.

cosasimpropias dijo...

viste q dicen q no hay mejor q las 1eras partes, bueno, yo creo en las secuelas mas q en los originales. sera por experiencia propia capaz. me re gusto leerte la verdad. un saludo

ybris dijo...

A veces pasa.
No es fácil entonces reconectar.
Si es posible y lo conseguimos, nos volvemos a encontrar con quienes éramos antes de empezar a verla.
Casi como sucede a la misma vida.

Saludos agradecidos a tu visita y tus palabras.

Limada dijo...

Eso me pasó más veces de las que hubiera querido, y tengo por bien sabido que seguirá sucediendo, pero buen...
Che, te dejé algo en mi blog, beso!

Iván Cárdenes dijo...

Son algunas las veces que me aventuro dentro de la película sin temor a que se corte la señal. Y en ella vivo su realidad o fantasía, la hago mía. Es cierto que en momentos hay interferencias en la señal, o incluso se apaga del todo. Pero vale la pena adentrarte en ella, quién sabe que pasará, igual nos hace sentir grandes sensaciones, vale la pena intentarlo.

Saludos, tus palabras hacen soñar.

Carla dijo...

Paula... me dejaste helada... escribis muy bien!
Me encanto como hablaste de algo y en realidad estas habalndo de otra cosa.
Es un texto muy claro, y parece que lo contaras muy dulcemente, como si pudiera escucharte la voz...
TE felicito.... y es fabuloso como escribis.
Ya me hago seguidora!

Carla dijo...

Que macana paula! No tenes para seguidores la etiqueta! BUeno, te sigo con administrar desde mi blog.
BEsos!

Anónimo dijo...

Ay, las criaturitas arrebujadas en las sábanas!
A veces se las ve cansadas de mirar la misma película. Esas con distintos actores pero simpre con argumemntos parecidos. Y por supuesto, el malo vestido de negro, el bueno de blanco y siempre héroe. Héroe mediocre y adivinable. Nunca tonto, confuso, fragil, perdido, desesperado!!
Cómo amo a los antihéroes! A esos que se la pasan moviendo la antena para encontrar la "señal" y cuando lo consiguen, por su condición de antihéroes, están en extremo atentos. Ellos saben que (casi siempre) la imagen que están viendo es su propia película. Y cuando vuelven a taparse con las sábanas por un ratito, no le echan la culpa a nadie.

Claudio