jueves, 16 de julio de 2009

Piedra libre


Se quedó sin palabras y no sabe por qué. Hace días que las busca y no las encuentra. Se le escaparon o quién sabe por qué decidieron esconderse. No sabe si se fueron lejos o si es pasajero.
Las buscó en sus lágrimas y en sus risas. En ese rincón que le trae recuerdos. En el subte. En el tren. En la calle. En las gotas de lluvia de ayer a la tarde y en el sol del domingo.
Las buscó en su noche solitaria del lunes, en la compañía del viernes y nada.
Trató de que despierten frente a los extraños, a los que quiere, a lo que ama y nada. Le quedó la duda de ver si aparecían en aquel que le debe palabras pero no se animó a que fuera ahí justo cuando decidieran despertar.
Hoy casi aparecían pero estaba sola y nadie las pudo escuchar.
¿Será que es ella la incapaz de pronunciarlas? Y lo peor es que se dio cuenta que tiene muchas palabras pendientes. Que puede que éste no sea el momento justo o que les falte madurar un poco pero está convencida de que están esperando y no siempre es lindo esperar.
Tal vez, se fueron enojadas por su impotencia o se enojaron por no sacarlas a tiempo.
Quizás, es el miedo el que las calló o fue ella la que decidió darles una tregua al menos por un rato.
…ahora el único que la persigue es el silencio y para colmo no para de hablarle. O será que lo que hace es protegerla hasta que se sienta capaz de reencontrarse con ellas. Hasta que sea capaz de mirarlas a los ojos. De sentir cada sílaba y entender cómo quiere decirlas.
¿Y si las escribe?… creo que piensa que eso es de cobarde, es tratar de disfrazarlas ocultando su verdadera forma detrás de letras mudas.
…Sino creyera en la locura tal vez las diría sin problemas pero no siempre todo es sencillo y no todo es cuestión de lógica. A veces se trata de lograr el equilibrio justo para poder gritarlas.
Las palabras del alma son las que extraña, esas que vibran al pronunciarlas, las que trituran el corazón o abrazan con su calidez. Las que iluminan las miradas del que las escucha... Esas son las que se le escaparon hace varios días.
No está segura pero puede que haya sido ella misma la que las colgó un rato para que se sequen de rencores y de dolores esporádicos. Y sí, en este tiempo las hicieron llorar mucho y necesitaban un poco de viento y de esa brisa fresca que les permitan entrar de nuevo en ella y volver al ruedo cotidiano…
Y encima ya no sabe cómo explicar sus perdones, sus sí, sus no y sus ni. Ni hablar de sus caprichos, sus amores, enojos y esas ganas desganadas.
No pide excusas ni perdones sólo quiere que vuelvan para poder decirlas y quizás encontrar razones y respuestas a las preguntas que hoy no sabe cómo hacer.

15 comentarios:

Galán de Barrio dijo...

yo creo que las encontró escribiendo, definitivamente

y muy lindas

no es ningún acto de cobardía hacerlo! hay personas que se expresan mejor con la palabra escrita que con la dicha

besos


pd: ya que cuestan encontrarlas... dale que sacamos la "verificación de la palabra"? ;)

Gabriel dijo...

Muchas veces las palabras faltan... No sabemos porque a veces enmudece nuestra boca, pero que buena forma de expresar lo que uno siente escribiendo... Gracias por dejarnos tan lindas palabras!! Abrazos cálidos!!!

Debo dijo...

Y como siempre... no sere la primera en firmar pero si la primera en leer.
Cuantas veces el silencio nos gana, aunque por dentro tengamos tantas cosas por decir, y es cierto que muchas veces es mas facil escribir, para mi lo es, y de alguna manera estamos diciendo, de otro modo, pero expresion al fin.
No es tan facil mirar cara a cara, que cara a papel cierto?

Limada dijo...

Pero ella siempre vuelven, y te digo que esto que escribiste se le parecen demasiado :)

VALENTIN dijo...

Coincido totalmente con Galán. Algunas personas les va mejor con las palabras escritas que dichas ... me pasa a mi a veces, sólo a veces...
Abrazos!!!!

El león marcado dijo...

.

Realmente su silencio está lleno de palabras.

a veces, cierto, las palabras buscan el instante adecuado. Pero otras, debe jugar con el coraje, para que no se escondan en esa búsqueda.

Tiene una ventaja que muchos no: Usted sabe, las tiene, ahí están sus palabras. Ahí está usted.

Saludos
del león marcado.

Angus dijo...

Me gusta.

Fractured hand. dijo...

Opino lo mismo que Gabriel ^^
¡Muy bueno!

Claudio López Iscafre dijo...

Esas palabras se esconden cuando es tiempo de silencio. No siempre aparecen, simplemente salen cuando el alma las necesita... no se fueron, solo estan escondidas.
Besos

La sonrisa de Hiperión dijo...

Pasé a echar un ratito de lectura, y veo que sigues genial, como siempre. Un placer pasar por aquí.

Saludos y buena semana que comienza!

Herman dijo...

Feliz dia hermosa!!!!
Te amo

María dijo...

Confieso que sería bueno, a veces, que el silencio me invadiera. Los ectremos son malos, yo no me callo nada y carezco de cintura para la diplomacia.
La posibilidad de escribir, ofrece el beneficio de releer una y otra vez el texto para ir puliéndolo antes de ser publicado. Lo dicho, dicho está.

Un beso.

Fero dijo...

Genial.
Tampoco yo se explicar mis perdones.

Que gusto visitarte.

saludos.

Zimbon dijo...

A veces, no hay peores comentarios que los que el silencio te hace al oido...

Beso Pau!

Anónimo dijo...

Y claro!! Las palabras del alma son como las de los borrachos: siempre dicen la verdad!!
El silencio es un buen lugar para que se esconda la conciencia! Ja!

Claudio